Unidad de cuenta atada a la inflación que el Banco de la República calcula a diario. Un crédito hipotecario en UVR arranca con cuota más baja que uno en pesos, pero la deuda se reajusta con el IPC: si la inflación sube, tu saldo también. En pesos pagas más al principio y duermes tranquilo; en UVR pagas menos hoy y asumes el riesgo de mañana. La decisión depende de cuántos años planeas quedarte con el crédito.