Un cupo aprobado del que sacas plata cuando quieras y repones con pagos: lo que abonas a capital vuelve a estar disponible. Funciona como tarjeta sin plástico. La tasa suele estar cerca del techo de usura, así que sirve para baches cortos de liquidez, no para financiar a 36 meses. Para deudas largas, un libre inversión sale más barato.