Un salario mensual por año trabajado que el empleador consigna cada febrero en tu fondo (Porvenir, Protección, Colfondos o el FNA). No son plata de libre disposición: se retiran para vivienda, educación o al quedar sin empleo. Para la cuota inicial de un apartamento son el ahorro olvidado — mucha gente completa el 10% inicial con cesantías acumuladas sin tocar su flujo mensual.
En la práctica. Es un ahorro que tu empleador consigna una vez al año, pensado para desempleo, vivienda o educación. Si están en el Fondo Nacional del Ahorro, te abren la puerta a crédito de vivienda con tasas que la banca comercial rara vez iguala. Retirarlas para otra cosa te deja sin ese colchón.