Compra de cartera: ¿bajas el costo o solo estiras la deuda?
En Colombia esto tiene nombre propio: compra de cartera. Un banco liquida tus deudas caras (la tarjeta al techo de usura, el rotativo, el crédito de la fintech) y te deja una sola cuota a una tasa menor. La mecánica funciona — los bancos compiten fuerte por cartera ajena y ofrecen tasas de entrada agresivas.
La regla para saber si ganas: compara la tasa E.A. ponderada de lo que debes hoy contra la tasa del crédito nuevo, y no estires el plazo más de lo necesario. Pasar deuda de tarjeta a un libre inversión ya suele ahorrar varios puntos; pero si duplicas el plazo para que «baje la cuota», el costo total puede terminar más arriba. Pide las dos cifras: cuota nueva y total a pagar.
El efecto colateral que nadie cuenta: los cupos que liberas quedan disponibles. Si vuelves a usar la tarjeta mientras pagas la consolidación, en un año tienes la deuda original más la nueva. La compra de cartera arregla el precio de la deuda, no el hábito. Y un consejo de calendario: junio y diciembre, con la prima, son los meses de mejores ofertas y de más margen para abonar a capital.
- ✓Ticket típico: 5 a 60 millones de pesos
- ✓Plazo común: 24 a 60 meses
- ✓Objetivo: tasa nueva claramente menor a la ponderada actual
- ✓Pide siempre el total a pagar, no solo la cuota